Brackets metálicos, la ortodoncia más tradicional

Brackets metálicos, la ortodoncia más tradicional

Los brackets metálicos han ayudado durante décadas a solucionar los problemas de mordida y las alineaciones dentales de miles de pacientes. No en vano son los tipos de brackets más resistentes, los que presentan una mejor relación calidad precio y los que permiten resolver todo tipo de defectos ortodónticos, ya sean apiñamientos dentales, defectos de mordida o problemas en la alineación de las mandíbulas.

Si estás pensando en iniciar un tratamiento con brackets metálicos, no está de más que conozcas los puntos a favor y en contra de este tipo de ortodoncia.
 

Los pros de los brackets metálicos

  1. Su resistencia. Los brackets metálicos están fabricados en materiales tremendamente duros, de ahí que sean los brackets más empleados en los tratamientos infantiles, pues los niños suelen tener más problemas de traumatismos y caídas de las piezas. Esa resistencia hace que puedan pegarse en los dientes si se caen o se rompen tantas veces como sea necesario.
  2. Su precio. Son el tratamiento de ortodoncia más económico, gracias al coste de los materiales con que se hacen.
  3. Su versatilidad. No sólo son útiles para alinear tu sonrisa, también solucionan problemas de mordida, deformidades del paladar, defectos del mentón… No hay problema ortodóntico que no pueda tratarse con brackets metálicos.
  4. Su higiene. El color metálico de los brackets hace que sea más fácil ver a simple vista cualquier resto de comida que quede en él. Además, al ser piezas más anchas y con más cuerpo es más fácil meter el hilo dental entre ellos y el arco de ortodoncia para limpiarlo.

 

Los contras de los brackets metálicos

  1. El estético. Son los brackets más visibles de todos los disponibles en ortodoncia, y eso pese a que los fabricantes han matizado su tono metálico y reducido su tamaño.
  2. Las molestias. La colocación de los brackets trae consigo algunas molestias a nivel bucal. La más frecuente es la aparición de llagas en el interior de la boca por la fricción de los brackets con la cara interna de los labios y los mofletes. Estas heridas son más frecuentes con los brackets metálicos, ya que son algo más grandes que otro tipo de piezas. La buena noticia es que los dolores no se extienden más allá de las dos primeras semanas de tratamiento y que puedes reducir su incidencia aplicando cera en los brackets.

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